Sócrates
La paloma de paz que el presidente Barack Obama prometió sería el símbolo de la nueva política norteamericana, se transformó en poco tiempo en el halcón voraz que siempre lleva terror, muerte e injusticia donde se posa. Sin embargo, siguiendo a los líderes norteamericanos que durante más de doscientos años disfrazaron cínicamente la barbarie de sus halcones como símbolo de la democracia para poder imponer su dominio en el planeta entero, Obama les está superando y ya logra ser uno de los más hábiles manipuladores en la historia de este país.
Su reciente decisión de elaborar la lista de 14 países “patrocinadores del terrorismo” y obligar a sus ciudadanos a someterse a controles especiales en los aeropuertos norteamericanos, demuestra el cúmulo del cinismo del gobierno al incluir Cuba en esta lista negra. Es de conocimiento de todos que durante los últimos cincuenta años Cuba ha sido la presa favorita estadounidense simplemente por atreverse a ser un país soberano y emprender un camino socialista en el pleno “patio trasero” del Gran Patrón.
Ni las amenazas, ni la agresión militar, actos terroristas, sabotaje que causaron la muerte a 3,478 hombres y mujeres y dejaron mutilados a otros 2,099 pudieron doblegar la voluntad de los cubanos de mantener el sistema social que eligieron. Tampoco resultaron los intentos de Washington de sobornar a dirigentes de la isla, estrangular al país económicamente y confundir y debilitar al pueblo, a través de una cínicamente sofisticada guerra mediática elaborada por los globalizadores para quitarse este obstáculo incómodo en su marcha hacia la conquista y sometimiento neoliberal del mundo.
Leer más...












